viernes, 2 de agosto de 2013





Awá Dupé Babá Lese Ègun José Ti Sopponan

Es muy poco tiempo aún para dimensionar la pérdida física de tu presencia.
Es mucho el tiempo ya vivido en tu afectuosa compañía como para no dudar de tu trayectoria en este mundo desde tu iniciación religiosa por manos de Don Luiz De Bará (Igbá È) hasta tu partida al Òrun el martes 23 de julio de 2013.
Te respeté siempre como Amigo, Hermano en esta vida religiosa  y en base a ese respeto cumplí con tu deseo de despedirte del Aiyé abriendo tu camino hacia el Òrun mediante los Ritos de Pasaje.
Confiaste en mí para la transición, un honor inconmensurable al que respondí respetando Tú Tradición tal cual lo marcó Orunmìla en los registros.
Despedirte fue cumplir con mi propia Historia Religiosa y familiar. Cuando te conocí en 1974 ya eras Ogan y yo sólo era una novicia….Fuiste Baba de muchos argentinos que se iniciaron por tus manos….Yo seguí mi camino en el Batuque y nuestras vidas se volvieron a cruzar muchas veces renaciendo siempre ese cariño y respeto recíproco de amigos tanto en las buenas como en las malas.
Fuiste el Testigo de mi camino religioso y yo lo fui del tuyo. Decepciones y triunfos han sido compartidos en la intimidad de nuestras charlas interminables hasta que se nos caían las pestañas por el sueño……Discutíamos principios, preceptos y conductas-también hubo enojos que nunca superaron los limites de nuestra profunda amistad y valoración del uno hacia el otro.
 La verdadera AMISTAD existe cuando uno puede hablar lo que siente con total confianza de que nada se va a quebrar ni romper porque el vínculo afectivo es superior a las diversas coyunturas que lo ponen a prueba.
Tu Ilé Osun Xapana de Córdoba fue tu mejor trabajo. ¡Lo hiciste Amigo! Queda en manos de tu amada compañera, tu esposa Iyá Zulema Ti Osun con quien compartiste 21 años de tu vida, amado y bien cuidado por esta Osun que siempre caminó atrás tuyo y hoy debe asumir tu lugar para que nada de tu legado se pierda.
A Iyá Zulema Ti Osun, a tus Omos, a tu hijo de sangre Babá Neco Ti Sango y al Babá Marcos Ti Sangó, también va el  agradecimiento mío y de Baba Carlos Ti Osa’Nla, Awó Sinká, Babá Guillermo Ti Osa’Nla, Awó Ifanile por haber respetado tu voluntad póstuma y secundarnos en los rituales.
Igbá Sé Òre Mi!

Sé que desde el Òrun seguirás siendo Mi Amigo Ancestral hasta que nos reencontremos otra vez.